

Obra gráfica · Ilustración
Sección 01Ninguna pieza aparece sola. Cada una guarda lo que se observó, lo que hubo que investigar y lo que quedó después de terminarla.
ninguna de estas empezó con un lápiz
Cómo trabajo
Todo esto ocurre antes del primer trazo. Ninguno de los cinco produce una imagen, y sin embargo son los que deciden cómo va a ser: cuando por fin empiezo a dibujar, casi todo está resuelto.
Investigarlo desde adentro, antes de buscar nada fuera.
Casi siempre empiezo por dentro del tema: leerlo, entenderlo, saber de qué trata en realidad. Solo cuando ya tengo una idea propia salgo a buscar cómo se ve.
Videos, reels, tiktoks, películas — lo que sea.
Miro una cantidad enorme de referencias visuales hasta encontrar la imagen que ya está en mi cabeza. No busco algo que copiar, busco algo que la confirme.
Y hablar con otras personas.
Cuando me atasco, salgo. Caminar y conversar con gente hace que las ideas fluyan mucho más que quedarme sentada delante de la pantalla.
Esta parte es la que más se alarga.
A veces la búsqueda se tarda porque las imágenes que encuentro no me convencen. No empiezo a dibujar hasta que lo que veo coincide con lo que tenía en la cabeza.
Una pequeña historia para que las cosas se relacionen.
Antes de componer, me invento una historia mínima que explique por qué esos seres están juntos. Sin ella, cuesta muchísimo que la escena se vea natural en vez de un catálogo de elementos sueltos.
Antes de publicar
si varias respuestas son negativas, la pieza vuelve al cuaderno