Ilustración · 2023
Los abrazos de lluvia
Una secuencia a partir de fragmentos de diferentes canciones: un sueño enorme que se deshace en cuanto se abren los ojos.
Acuarela y lápiz sobre papel, íntegramente análoga
Hecho conAcuarela·Sin ningún paso digital
Las láminas
Los abrazos de lluvia En las nubes contigo me rescataré Y navegamos con el viento ¡Al despertar lo olvidé!
Lo que observé
La secuencia parte de unas letras, no de un objeto, así que entré en el tema desde adentro: cómo se recuerda un sueño, en qué orden se pierde y qué queda cuando ya no queda casi nada. Solo después salí a buscar imágenes.
Lo que investigué
Referentes visuales en cantidad —video, cine, material suelto— hasta encontrar los que coincidían con lo que tenía en la cabeza. Y pruebas de acuarela sobre papel de color para que el azul del sueño y el ocre del despertar convivieran en la misma hoja. Todo está hecho de manera análoga, sin ningún retoque digital.
Lo que aprendí
Fue un trabajo de clase, de una o dos semanas, y logró el acabado que esperaba. La última viñeta es la más pequeña y la más fría a propósito: el sueño ocupa tres cuartas partes del espacio y la vigilia apenas un rincón, que es exactamente la proporción con la que se recuerda al despertar.
Antes del color
Los primeros bocetos no buscan estar bien. Buscan encontrar el encuadre: dónde cae el cuerpo, cuánto cielo hace falta, qué entra en la viñeta y qué se queda fuera. Son diminutos, están hechos a lápiz sobre recortes de papel y casi todo lo que vino después ya estaba decidido ahí.
Guardarlos importa. Cuando la ilustración terminada empieza a parecer inevitable, esta hoja recuerda que no lo era: que hubo cuatro encuadres posibles y que elegir uno fue una decisión, no una casualidad.
Las pruebas de color son otra cosa. Son caóticamente especiales: manchas que se salen del recuadro, un naranja junto a un azul que no debería funcionar, franjas de pigmento en el margen que no ilustran nada. Ahí no se corrige — se mira qué hace el color cuando se le deja hacer.
